
Ubicado en la orilla derecha de la ría de Limpias -cuyas aguas: del rió Asón, bajan desde la montaña en el valle de Soba, se unen a otros ríos más pequeños en su descenso hacia el mar, y se unen a las del río Clarión que discurren de entre las montañas de la Junta de Voto- fue desde la antigüedad uno de los muelles con más tráfico naval de la zona oriental de Cantabria.
El primer conde de Isla Fernández, construyó en la parte superior de la villa una magnífica presa. Además de facilitar el agua del río para el servicio de las fábricas instaladas, contribuía de modo eficaz a la nivelación del río, facilitando así la navegación del río hasta la población de Ramales.
Por el puerto de Limpias navegaron grandes veleros, pataches, bergantines, cachemires, urcas,… Lanchillas y pinazas lo recorrían al servicio de las grandes naos. Se transportaba, cargaba y descargaba una gran variedad de mercancía, en especial el hierro, con una tradición de cientos de años. Se dice que en fechas anteriores al siglo XIV, los Cariaga de Bilbao llegaron a Limpias y fundaron ferrerías en la zona -una de estas ferrerías de importancia se encontraba en Bernales, barrio de la localidad de Ampuero-. Se hace mención a las minas de zinc, de galena y de hierro de Limpias. La mina de hierro, aunque de escasa producción, se encontraba en el barrio de Perigullano. En el lugar de la Venera se depositaba la vena de Somorrostro y el hierro de las minas de Limpias. -La Venera es en la actualidad la plaza del Ayuntamiento-. En 1832 había en explotación un gran número de canteras de yeso.
Mercancías como el maíz y las recuas de mulas, entre otras, se traían desde Castilla para su embarque. Producción del mismo municipio de Limpias: nueces, castañas, legumbres, limones, naranjas agrias, vinos –chacolí- que se exportaba hacia América, ganado vacuno, cerda y lanar, los preciados y abundantes salmones, truchas y anguilas, y las hoy estimadas angulas, proporcionaron al municipio un gran tráfico mercantil y portuario.
Por las aguas del río se bajaban la madera de los montes de Soba y Ramales para las fábricas reales de Colindres y Guarnizo.
La fabricación de curtidos de pieles, los excelentes cueros que se suministraban a los zapateros de la comarca y a muchos pueblos de Castilla, tomó gran incremento en la época. Hubo fábricas de soga, de aceite de linaza y bagazo, de aceites y productos lubrificantes, de jabones, de pinturas,… Sobre la misma ría y como a “un cuarto de legua” de Limpias, estuvieron las fábricas de anclas, palanquetas, clavazón y curtidos de Marrón.
Existieron tres molinos harineros sobre el río y dos de marea en la ría. En 1894 don Ramón de Maórtua aprovechando la corriente del río, instaló una fábrica de electricidad, proporcionando así, fluido eléctrico al municipio y a otros pueblos cercanos.
Fueron cientos de años los que dieron a la aristocrática villa de Limpias un floreciente desarrollo industrial y económico. En 1893, para facilitar la comunicación en el recorrido desde Santander a Bilbao y viceversa, la empresa Eiffel construyó sobre la ría, entre las poblaciones cercanas de Colindres y Treto, un puente flotante de 170 metros. Esto supuso la limitación del tráfico marítimo por el río y el consiguiente cese de actividades portuarias, con lo cual la población de Limpias quedó relegada de su hasta entonces incesante actividad. De modo excepcional, sólo navegan por el río Asón pequeñas embarcaciones.
En la actualidad, la carretera general ya no cruza por el centro del pueblo. El desvío ha restringido el tráfico rodado y pesado que hasta hace unos años circulaba por la estrecha carretera del municipio, que se halla entre históricas casas y edificios antiguos. Se han edificado numerosas viviendas, creado algunas empresas y abierto pequeños comercios, el número de habitantes en estos últimos años se está incrementando.
El Patrimonio histórico de la villa, la instalación de un Parador Nacional, la belleza de la ría, bordeada por el lado de Limpias con un paseo marítimo, la exposición al aire libre del Museo Naval, los campeonatos regionales de piragüismo y concurso de bateles, que se celebran temporalmente en el Puerto del Rivero y en la plaza de la Venera, atraen numeroso público visitante a este acogedor y tranquilo lugar, Limpias.